Cómo citar bibliografía

Otro lugar común de las confusiones del traductor es la cita bibliográfica. Veamos este esquema que ofrece la página web de la biblioteca de la Universidad Carlos III de Madrid:

Pautas generales

Los datos de la referencia se tomarán del documento al que se refieren: el documento fuente. Se extraerán principalmente de la portada, y de otras partes de la obra en caso necesario.

Se pueden añadir elementos que no aparezcan en el documento fuente, con el fín de completar la información. Estos elementos deberán ir encerrados entre corchetes [ ] o entre paréntesis ( ), normalmente a continuación del elemento modificado.

Autoría y responsabilidad
  • Los nombres de persona podrán abreviarse a sus iniciales.
  • Cuando existen varios autores se separarán por punto y coma y un espacio, y si son más de tres se hará constar el primero seguido de la abreviatura et al.
  • En el caso de obras anónimas, el primer elemento de referencia será el título.
  • Después de los apellidos y nombre de los editores, directores, compiladores o coordinadores, hay que añadir la abreviatura correspondiente al tipo de función que realiza: comp., coord., ed., etc.
  • Si el autor es una entidad se indicará el nombre de la misma tal y como aparece en la fuente:
    - En las entidades de gobierno se indica en primer lugar el nombre geográfico y a continuación el nombre de la institución. Ej: ESPAÑA. MINISTERIO DE HACIENDA.. DIRECCIÓN GENERAL DE TRIBUTOS
    - Si el nombre que identifica a la entidad es ambiguo se añade entre paréntesis el nombre de la ciudad dónde se halla. Ej: BIBLIOTECA NACIONAL (Madrid)
Título
  • Se escribe en cursiva, tal y como aparece en la fuente.
  • Se puede añadir a continuación del título entre corchetes la traducción a  nuestra lengua.
  • Los subtítulos se pueden escribir tras el título separado por dos puntos y espacio: (: )
  • Se pueden utilizar los títulos abreviados para citar las publicaciones en serie.
Edición
  • Se hará constar en la forma que aparece en la publicación cuando sea edición distinta a la primera.
Datos de publicación
  • El lugar geográfico donde se ha publicado el documento se cita en la lengua de éste. Si se considera necesario se puede añadir entre paréntesis el nombre de la provincia, estado o país.
  • Si hay más de un lugar de publicación o más de una editor, se cita el más destacado y los demás se omiten añadiendo “etc.”.
  • Si el lugar de publicación no aparece especificado, se cita uno probable entre corchetes seguido del signo de interrogación “?”, o bien no se indica lugar alguno y se pone [s.l.] (sine loco)
  • En el nombre de editor, se omiten los términos genéricos como editorial, ediciones, etc., excepto que formen parte del nombre.
  • Si no aparece en el documento nombre de editor, se puede poner la abreviatura [s.n.] (sine nomine)
  • Si la fecha de publicación que aparece en el documento no es la correcta, se transcribe ésta y a continuación se pone entre corchetes la fecha real.
  • Si la fecha de publicación de un documento comprende varios años, se hace constar el primer año y el último. Ej: 2000-2002
  • Si se desconoce el año de publicación, se sustituye por la fecha del depósito legal, el copyright o la de impresión en este orden de prioridad. Ej: DL 2000, cop. 1999, imp. 1980
  • Si no tenemos datos de la fecha de publicación se puede poner una fecha aproximada.Ej: ca. 1907, 197?
  • Si citamos un documento aún no publicado pondremos en el lugar de la fecha “(en prensa)”.
Extensión
  • Para documentos impresos se hace constar el nº de páginas, o de volúmenes en su caso.Ej: 439 p., 8 vol.
  • Para documentos no impresos se hará constar la extensión en número de piezas. Ej: 4 diapositivas

Los elementos señalados con un asterisco son opcionales.

EJEMPLOS DE DOCUMENTOS IMPRESOS

MONOGRAFÍAS

APELLIDO(S), Nombre. Título del libro. Mención de responsabilidad secundaria (traductor; prologuista; ilustrador; coordinador; etc.)*. Nº de edición. Lugar de edición: editorial, año de edición. Nº de páginas*. Serie*. Notas*. ISBN

Ejemplos:

BOBBIO, Norberto. Autobiografía. Papuzzi, Alberto (ed. lit.); Peces-Barba, Gregorio (prol.); Benitez, Esther (trad.). Madrid: Taurus, 1988. 299 p. ISBN: 84-306-0267-4
El Lazarillo de Tormes. Marañón, Gregorio (prol.). 10a ed. Madrid: Espasa Calpe, 1958. 143 p. Colección Austral; 156.

PARTES DE MONOGRAFÍAS

APELLIDO(S), Nombre. Título de la parte. En: Responsabilidad de la obra completa. Título de la obra. Edición. Lugar de edición: editorial, año de edición. Situación de la parte en la obra.

Ejemplos:

SNAVELY, B.B. Continuous-Wave Dye lasers I. En: SCHÄFER, F.P. (ed).Dye lasers. Berlin: Springer, 1990. p. 91-120.
TEROL ESTEBAN, Alberto. El nuevo modelo de financiación autonómica : una aproximación desde el punto de vista del empresario-contribuyente. Dins: XX Aniversario del Círculo de Empresarios, 20 temas para el futuro. Madrid : Círculo de Empresarios, 1997. p. 85-92

PUBLICACIONES EN SERIE

Título de la publicación en cursiva. Responsabilidad. Edición. Identificación del fascículo. Lugar de edición: editorial, fecha del primer volumen-fecha del último volumen. Serie*. Notas*. ISSN

Ejemplos:

Boletín económico. Banco de España. 1998, nº 1. Madrid : Banco de España, Servicio de Publicaciones, 1979- .ISSN: 0210-3737
IEEE Transactions on computers. IEEE Computer Society. 1998, vol 47. Los Alamitos (Ca): IEEE Computer Society, 1988. ISSN 0018-9340.

ARTÍCULOS DE PUBLICACIONES EN SERIE

APELLIDO(S), Nombre. Título del artículo. Responsabilidad secundaria.Título de la publicación seriada. Edición. Localización en el documento fuente: año, número, páginas.

Ejemplos:

LLOSA, Josep, et al. Modulo scheduling with reduced register pressure.IEEE Transactions on computers.1998, vol 47, núm. 6, p. 625-638.
ALVAREZ, Begoña; BALLINA, F. Javier de la; VÁZQUEZ, Rodolfo. La reacción del consumidor ante las promociones. MK Marketing + Ventas. Nº 143 (Enero 2000) p. 33-37

LEGISLACIÓN

País. Título. Publicación, fecha de publicación, número, páginas.

Ejemplo:

España. Ley orgánica 10/1995, de 23 de noviembre, del Código penal. Boletín Oficial del Estado, 24 de noviembre de 1995, núm. 281, p. 33987.

PATENTES

MENCIÓN DE RESPONSABILIDAD PRINCIPAL. Denominación del elemento patentado. Responsabilidad subordinada. Notas*. Identificador del documento (país u oficina que lo registra). Clase de documento de patente. Número. Año-mes-día de publicación del documento.

NORMAS

ENTIDAD RESPONSABLE DE LA NORMA. Título. Nº ó código de la norma. Edición. Lugar de publicación: editorial, año de publicación.

Ejemplo:

AENOR. Gestión de la I+D+I. UNE 166000 EX, UNE 166001 EX, UNE 166002 EX. Madrid: AENOR, 2002.

CONGRESOS

Se citan como una monografía.
APELLIDO(S), Nombre. Título. Responsabilidades secundarias*. Nº de edición. Lugar: editorial, año de publicación. Nª de páginas o volúmenes*. ISBN

Ejemplo:

Actas del I Congreso de Historia de la Lengua Española en América y España: noviembre de 1994 – febrero de 1995. M. Teresa Echenique, Milagros Aleza y M. José Martínez (eds.).València : Universitat, Departamento de Filología Española, 1995. 564 p. ISBN: 8480022698.

PONENCIAS DE CONGRESOS

Se citan como parte de una monografía.
APELLIDO(S), Nombre. “Título de la parte”. En: APELLIDO(S), Nombre.Título de la obra completa. Responsabilidades secundarias*. Nº de edición. Lugar: editorial, año de publicación. Serie*. ISBN

Ejemplo:

CEREZO GALÁN, Pedro. “La antropología del espíritu en Juan de la Cruz”. En: Actas del Congreso Internacional Sanjuanista, (Ávila 23-28 de septiembre de 1991), v. III. [S.l.]: [s.n.], 1991. P. 128-154

TESIS NO PUBLICADAS

APELLIDO(S), Nombre. “Título de la tesis”. Dirección. Clase de tesis. [Tipo de documento]. Institución académica en la que se presenta, lugar, año.

Ejemplo:

LASCURAIN SÁNCHEZ, María Luisa. “Análisis de la actividad científica y del consumo de información de los psicólogos españoles del ámbito universitario durante el período 1986-1995″. Director: Elias Sanz Casado. Tesis doctoral. Universidad Carlos III de Madrid, Departamento de Biblioteconomía y Documentación, 2001.

INFORMES

Informes publicados: APELLIDO(S), Nombre. Título del informe. Lugar de publicación: editorial, año. Serie, nº de la serie. (Disponibilidad)

Ejemplo:

1999 Informe del Mercado de Trabajo. [Guadalajara]: Dirección Provincial del Instituto Nacional de Empleo de Guadalajara, 2000. 155 p.

Informes inéditos:  APELLIDO(S), Nombre. “Título del informe”. Informe inédito. Organismo que lo produce, año.

Ejemplo:

GUIRADO ROMERO, Nuria. Proyecto de conservación y recuperación de una especie amenazada, Testudo graeca, a partir de las poblaciones relictas del sureste español. Informe inédito. Almeria: [s.n.], 1988. 115 p. Informe técnico Dirección General de Medio Ambiente

EJEMPLOS DE DOCUMENTOS AUDIOVISUALES

Grabaciones: APELLIDO(S), Nombre. Título. [Designación específica del tipo de documento]. Lugar: editorial, año.

Ejemplo:

WAGNER, Richard. El drama musical wagneriano. [Grabación sonora]. Barcelona: CYC, 1998.
BARDEM, Juan Antonio. Calle Mayor. [Vídeo]. Madrid : Paramount Pictures : El Mundo , [2002]. 1 disco compacto.

Progamas de radio y televisión:  Nombre del programa. Responsabilidad. Entidad emisora, fecha de emisión.

Ejemplo:

Jorge Luis Borges. Director y presentador: Joaquín Soler Serrano. RTVE, 1980. Videoteca de la memoria literaria ; 1

Materiales gráficos:  APELLIDO(S), Nombre. Título. [Designación específica del tipo de documento]. Lugar: editorial, año.

Ejemplo:

BALLESTEROS, Ernesto. Arquitectura contemporánea. [Material gráfico proyectable]. 2a ed. Madrid : Hiares , [1980]. 32 diapositivas. Historia del Arte Español; 57.

EJEMPLOS DE DOCUMENTOS ELECTRÓNICOS

TEXTOS ELECTRÓNICOS, BASES DE DATOS Y PROGRAMAS INFORMÁTICOS

Responsable principal. Título [tipo de soporte]. Responsables secundarios*. Edición. Lugar de publicación: editor, fecha de publicación, fecha de actualización o revisión, [fecha de consulta]**. Descripción física*. (Colección)*. Notas*. Disponibilidad y acceso** . Número normalizado*

PARTES DE TEXTOS ELECTRÓNICOS, BASES DE DATOS Y PROGRAMAS INFORMÁTICOS

Responsable principal (del documento principal). Título [tipo de soporte]. Responsable(s) secundario(s) (del documento principal*). Edición. Lugar de publicación: editor, fecha de publicación, fecha de actualización o revisión [fecha de consulta]**. “Designación del capítulo o parte, Título de la parte”, numeración y/o localización de la parte dentro del documento principal*. Notas*. Disponibilidad y acceso**. Número normalizado*

Ejemplos (en norma ISO 690-2):

CARROLL, Lewis. Alice’s Adventures in Wonderland [en línea]. Texinfo. ed. 2.2. [Dortmund, Alemania]: WindSpiel, November 1994 [ref. de 30 marzo 1995]. Chapter VII. A Mad Tea-Party. Disponible en World Wide Web:
<http://www.germany.eu.net/books/carroll/alice_10.html#SEC13&gt;.

CONTRIBUCIONES EN TEXTOS ELECTRÓNICOS, BASES DE DATOS Y PROGRAMAS INFORMÁTICOS

Son aquéllas partes de documentos que tienen un contenido unitario e independiente de las otras partes del documento que las contiene.

Responsable principal (de la contribución). “Título” [tipo de soporte]. En: Responsable principal (del documento principal). Título. Edición. Lugar de publicación: editor, fecha de publicación, fecha de actualización o revisión [fecha de consulta]**. Numeración y/o localización de la contribución dentro del documento fuente. Notas*. Disponibilidad y acceso**. Número normalizado*

Ejemplos (en norma ISO 690-2):

Political and Religious Leaders Support Palestinian Sovereignty Over Jerusalem. IN Eye on
the Negotiations
 [en línea]. Palestine Liberation Organization, Negotiations Affairs Department, 29 August 2000 [ref. de 15 agosto 2002]. Disponible en  Web: <http://www.nad-plo.org/eye/pol-jerus.html&gt;.

Belle de Jour. Magill’s Survey of Cinema [en línea]. Pasadena (Calif.): Salem Press, 1985- [ref. de 1994-08-04]. Accession no. 0050053. Disponible en DIALOG Information Services, Palo Alto
(Calif.).

MCCONNELL, WH. Constitutional History. The Canadian Encyclopedia[CD-ROM]. Macintosh version 1.1. Toronto: McClelland & Stewart, c1993. ISBN 0-7710-1932-7.

PUBLICACIONES ELECTRÓNICAS SERIADAS COMPLETAS

Responsable principal. Título [tipo de soporte]. Edición. Designación  de los números (fecha y/o número)*. Lugar de publicación: editor, fecha de publicación [fecha de consulta]**. Descripción física*. (Colección)*. Notas*. Disponibilidad y acceso**. Número normalizado

Ejemplos (en norma ISO 690-2):

     Journal of Technology Education [en línea]. Blacksburg (Virginie): Virginia Polytechnic Institute and State University, 1989- [ref. de 15 marzo 1995]. Semestral. Disponible en Internet: <gopher://borg.lib.vt.edu:70/1/jte>. ISSN 1045-1064.

Profile Canada
 [CD-ROM]. Toronto: Micromedia, 1993- . The Canadian Connection. Acompañado por: User’s guide. Configuracion necesaria: IBM PC ó compatible; lector CD-ROM MPC Standard; DOS 3.30 ó más; 490 kB RAM; MS-DOS Extensiones 2.1 ó más. Trimestral.

ARTÍCULOS Y CONTRIBUCIONES EN PUBLICACIONES ELECTRÓNICAS SERIADAS

Responsable principal (del artículo). “Título (del artículo)”. Título (de la publicación principal) [tipo de soporte]. Edición. Designación del número de la parte. Fecha de actualización o revisión [fecha de consulta]**. Localización de la parte dentro del documento principal. Notas*. Disponibilidad y acceso**. Número normalizado

Ejemplos (en norma ISO 690-2):

STONE, Nan. The Globalization of Europe. Harvard Business Review[en línea]. May-June 1989 [ref. de 3 septembre 1990]. Disponible en BRS Information Technologies, McLean (Virginie).

PRICE-WILKIN, John. Using the World-Wide Web to Deliver Complex Electronic Documents: Implications for Libraries. The Public-Access Computer Systems Review [en línea]. 1994, vol. 5, no. 3 [ref. de 1994-07-28], pp. 5-21. Disponible sur Internet: <gopher://info.lib.uh.edu:70/00/articles/e-journals/uhlibrary/pacsreview/v5/n3/pricewil.5n3>.
ISSN 1048-6542.

Otros: CUERDA, José Luis. “Para abrir los ojos” [en línea]. El País Digital. 9 mayo 1997 nº 371. http://www.elpais.es/p/19970509/cultura/tesis.htm/uno [consulta: 9 mayo 1997]

BOLETINES DE NOTICIAS, LISTAS DE DISCUSIÓN

Título [tipo de soporte]. Responsable(s) secundario(s). Lugar de publicación: editor, fecha de publicación [Fecha de consulta]**. Notas*. Disponibilidad y acceso**

Ejemplo (en norma ISO 690-2):

PACS-L (Public Access Computer Systems Forum) [en línea]. Houston (Tex.): University of Houston Libraries, Junio 1989- [ref. de 17 mayo 1995]. Disponible en Internet: <listserv@uhupvm1.uh.edu>.

E-BOOKS

Según el manual de estilo de la MLA, se haría la referencia bibliográfica como en el caso de un libro impreso, añadiendo al final el tipo de fichero si se conoce. Si no tenemos identificado el tipo de fichero, se añadiría el tipo genérico ‘Digital file’.

Ejemplo (estilo MLA):

Rowley, Hazel. Franklin and Eleanor: An Extraordinary Marriage. New York: Farrar, 2010. Kindle file.

TWEETS

Siguiendo el manual de estilo de la MLA, los elementos de la referencia bibliográfica serían:

Apellido, nombre del autor. “Texto del tweet”. Fecha, hora del mensaje. Medio de publicación (Tweet).

Ejemplo (estilo MLA):

Athar, Sohaib. “Helicopter hovering above Abbottabad at 1AM (is a rare event).” 1 May 2011, 3:58 p.m. Tweet.

MENSAJES ELECTRÓNICOS

Distribuídos por boletines o listas:   Responsable principal del mensaje. “Título del mensaje” [tipo de soporte]. En: Título (del boletín o lista). Numeración y/o localización del mensaje [Fecha de consulta]**. Notas*. Disponibilidad y acceso**

Ejemplo (en norma ISO 690-2):

PARKER, Elliott. “Re: Citing Electronic Journals”. En: PACS-L (Public Access Computer Systems Forum) [en línea]. Houston (Tex.) : University of Houston Libraries, 24 November 1989; 13:29:35 CST [citado 1 enero 1995;16:15 EST]. Disponible en Internet: <telnet://brsuser@a.cni.org>.
Mensajes electrónicos personales:   Responsable principal del mensaje. “Título del mensaje” [tipo de soporte]. Fecha del mensaje. Nota con el tipo de mensaje

Ejemplo (en norma ISO 690-2):

Thacker, Jane. “MPEG-21 project stream on digital item identification” [en línea]. Mensaje en: <iso.tc46.sc9@nlc-bnc.ca>. 3 octubre 2000; 13:33 EST [ref. de 6 octubre 2000; 13:10 EST]. Message-ID: <002f01c02d60$051a64a0$22a2580c@vaio>. Comunicación personal.

PRESENTACIÓN Y ORDENACIÓN DE LISTAS DE REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

Existen dos tipos de presentación:

  • Las referencias que van al final de la obra se ordenan generalmente según el orden alfabético del primer elemento (autor o título).
  • Las citaciones bibliográficas se ordenan siguiendo una sucesión numérica que corresponde al orden de citas en el texto.

En caso de haber varios documentos de un mismo autor, se reemplaza el primer elemento de la segunda referencia y siguientes por una raya. Ejemplo:
Graham, Sheila. College of one. New York: Viking, 1967.
_____________. The real F. Scott Fitzgerald Thirty-five years later. New York: Grosset &Dunlap, 1976.

CITAS

Una citación es una forma de referencia breve colocada entre paréntesis dentro de un texto o añadida a un texto como nota a pie de página, al final de un capítulo, o al final de la obra completa. La citación permite identificar la publicación de la que se extrae la idea parafraseada.

Ejemplo: (Umberto Eco, 1993, p.240-245)

La norma ISO-690 define en su capítulo 9 las relaciones entre las referencias y las citaciones bibliográficas, y los diferentes métodos de citas.

Para citar direcciones electrónicas y páginas web puede consultar:

Recomendaciones para direcciones electrónicas de Isidro F. Aguillo (pdf)

Las mayúsculas

Es muy habitual que el traductor tenga que resolver dudas sobre la marcha acerca del uso de las mayúsculas en castellano. De hecho, el problema se agudiza cuando la traducción se realiza del inglés al español, al establecer estas dos lenguas normas de uso muy diferentes. A continuación se muestran las recomendaciones la la RAE:

Mayúsculas. La escritura normal utiliza habitualmente las letras minúsculas, si bien, por distintos motivos, pueden escribirse enteramente con mayúsculas palabras, frases e incluso textos enteros; pero lo usual es que las mayúsculas se utilicen solo en posición inicial de palabra, y su aparición está condicionada por distintos factores.

1. Cuestiones formales generales

1.1. El empleo de la mayúscula no exime de poner la tilde cuando así lo exijan las reglas de acentuación: ÁFRICAÁfrica. Únicamente las siglas, que se escriben enteramente en mayúsculas, no llevan nunca tilde: CIA (del ingl. Central Intelligence Agency), y no CÍA.

1.2. Cuando los dígrafos ch, gu, ll y qu se emplean en mayúscula al inicio de una palabra escrita con minúsculas, solo adopta forma de mayúscula el primero de sus componentes: Chillida, Guinea, Llerena, Quevedo; pero si los dígrafos forman parte de una palabra escrita enteramente en mayúsculas, deben ir en mayúscula sus dos componentes: CHILLIDA, GUINEA, LLERENA, QUEVEDO. Cuando los dígrafos forman parte de una sigla, se escribe en mayúscula solo el primero de sus componentes: PCCh (Partido Comunista de China).

1.3. La forma mayúscula de las letras i y j carece del punto que llevan en su grafía minúscula: Inés, Javier.

2. Uso de mayúsculas en palabras o frases enteras

2.1. Se escriben enteramente en mayúscula las siglas y algunos acrónimos: ISBN, OTI, ONG. Se escriben en minúscula, en cambio, los acrónimos que el uso ha convertido en sustantivos comunes:láser, radar, uvi. Cuando los acrónimos son nombres propios y tienen más de cuatro letras, solo se escribe en mayúscula la inicial: Unicef, Unesco.

2.2. Se utiliza la escritura en mayúsculas con el fin de destacar determinadas frases o palabras dentro de un escrito. Así, suelen escribirse enteramente en mayúsculas:

a) Las palabras o frases que aparecen en las cubiertas y portadas de los libros impresos, así como los títulos de cada una de sus divisiones internas (partes, capítulos, escenas, etc.).

b) Las cabeceras de diarios y revistas: EL UNIVERSAL, LA NACIÓN, TIEMPO.

c) Las inscripciones en lápidas y monumentos.

d) En textos jurídicos y administrativos —decretos, sentencias, bandos, edictos, certificados o instancias—, el verbo o verbos que presentan el objetivo fundamental del documento: CERTIFICA, EXPONE, SOLICITA.

e) En textos de carácter informativo, las frases que expresan el contenido fundamental del escrito: Por orden expresa de la dirección, se comunica a todos los empleados que, a partir de ahora, ESTÁ PROHIBIDO FUMAR DENTRO DE LAS DEPENDENCIAS DE LA EMPRESA.

f) Los textos de los carteles de aviso, para asegurar su visibilidad: SE RUEGA NO FUMAR; PROHIBIDO EL PASO.

3. Uso de mayúscula inicial exigido por la puntuación. De acuerdo con la posición que la palabra ocupe en el escrito, la puntuación exige su escritura con mayúscula inicial en los casos siguientes:

3.1. Si se trata de la primera palabra de un escrito o va después de punto: Hoy no iré. Mañana puede que sí.

3.2. Si sigue a los puntos suspensivos, cuando estos cierran un enunciado: Compramos mariscos, solomillos, vino… La cena resultó un éxito. Pero si los puntos suspensivos no cierran el enunciado, sino que este continúa tras ellos, la palabra que los sigue se escribe con inicial minúscula: Estoy pensando que… aceptaré; en esta ocasión debo arriesgarme.

3.3. Después de los dos puntos, debe comenzarse el texto con inicial mayúscula en los casos siguientes:

a) Tras los dos puntos que siguen a la fórmula de encabezamiento o saludo de una carta: Muy señor mío: / Le agradeceré…

b) Tras los dos puntos que siguen al verbo fundamental de un documento jurídico-administrativo: CERTIFICA: / Que D. José Álvarez García ha seguido el Curso de Técnicas Audiovisuales…

c) Tras los dos puntos que anuncian la reproducción de una cita o palabras textuales: Pedro dijo: «No volveré hasta las nueve».

3.4. En frases interrogativas y exclamativas existen dos posibilidades:

3.4.1. Si la pregunta o la exclamación constituyen la totalidad del enunciado, y sus signos de cierre equivalen a un punto, la primera palabra de la pregunta o la exclamación se escribe con inicial mayúscula, así como la palabra que inicia la oración siguiente:

¿En qué año nació tu abuelo? Si no me equivoco, tenía la misma edad que el mío.

¡Qué miedo pasamos ayer! Se nos hizo de noche mientras bajábamos de la montaña.

3.4.2. Si la pregunta o la exclamación constituyen solo una parte del enunciado, pueden darse dos casos:

a) La pregunta o la exclamación inician el enunciado. En este caso, la primera palabra que sigue a los signos de apertura (¿ ¡) se escribe con mayúscula y la que sigue a los signos de cierre (? !) se escribe con minúscula: ¿Qué sorpresas me deparará este día?, me pregunto ante el espejo cada mañana. Esto ocurre también cuando se suceden varias preguntas o exclamaciones breves que pueden ser consideradas un único enunciado y separarse con signos de coma o de punto y coma: ¿Cómo te llamas?, ¿en qué trabajas?, ¿dónde naciste?

b) La pregunta o la exclamación no están colocadas al comienzo del enunciado, sino que siguen a otra palabra o palabras que también forman parte de este. En ese caso, la primera palabra de la pregunta o de la exclamación (la que sigue a los signos de apertura) se escribe con minúscula:

Natalia, ¿puedes ayudarme?

Pero ¡qué alegría tan grande verte por aquí!

3.5. Antes era costumbre, en los poemas, emplear la mayúscula al principio de cada verso, razón por la cual las letras de esta forma tomaron el nombre de «versales» (mayúsculas de imprenta). En la poesía moderna, esta costumbre está en desuso.

4. Uso de mayúscula inicial independientemente de la puntuación. Se escriben con letra inicial mayúscula todos los nombres propios y también los comunes que, en un contexto dado o en virtud de determinados fenómenos (como, por ejemplo, la antonomasia), funcionan con valor de tales, es decir, cuando designan seres o realidades únicas y su función principal es la identificativa. En otras ocasiones, la mayúscula responde a otros factores, como la necesidad de distinguir entre sentidos diversos de una misma palabra (mayúscula diacrítica), o a razones expresivas o de respeto (mayúscula de respeto). Se escriben con inicial mayúscula las palabras siguientes:

4.1. Los nombres propios de persona, animal y cosa singularizada: Beatriz, Platero, Tizona (espada del Cid).

4.2. Los nombres de divinidades: Dios, Jehová, Alá, Afrodita, Júpiter, Amón.

4.3. Los apellidos: Jiménez, García, Mendoza. Si un apellido español comienza por preposición, o por preposición y artículo, estos se escriben con minúscula cuando acompañan al nombre de pila (Juan de Ávalos, Pedro de la Calle); pero si se omite el nombre de pila, la preposición debe escribirse con mayúscula (señor De Ávalos, De la Calle). Si el apellido no lleva preposición, sino solamente artículo, este se escribe siempre con mayúscula, independientemente de que se anteponga o no el nombre de pila (Antonio La Orden, señor La Orden). También se escriben con mayúscula los nombres de las dinastías derivados de un apellido: los Borbones, los Austrias, salvo que se utilicen como adjetivos, caso en el que se escriben con minúscula: los reyes borbones. Por otra parte, deben conservar la mayúscula los apellidos de autores (a veces acompañados también del nombre de pila) cuando designan sus obras: «Incendiaron la iglesia, y con ella las tres joyas pictóricas —un Goya [...], un Bayeu [...] y un José del Castillo» (Laín Descargo [Esp. 1976]).

4.4. Los sobrenombres, apodos y seudónimos: Manuel Benítez, el Cordobés; José Nemesio, alias el Chino; Alfonso X el Sabio; el Libertador; el Greco; el Pobrecito Hablador (seudónimo del escritor Mariano José de Larra). El artículo que antecede a los seudónimos, apodos y sobrenombres, tanto si estos acompañan al nombre propio como si lo sustituyen, debe escribirse con minúscula:Ayer el Cordobés realizó una estupenda faena; por lo tanto, si el artículo va precedido de las preposiciones a o de, forma con ellas las contracciones al y delMe gusta mucho este cuadro del Greco (no de El Greco); El pueblo llano adoraba al Tempranillo (no a El Tempranillo).

4.5. Los nombres comunes que, por antonomasia, se utilizan para designar a una persona en lugar del nombre propio: el Mantuano (por Virgilio), el Sabio (por Salomón), el Magnánimo (por el reyAlfonso V), así como los que se refieren, también por antonomasia, a Dios, a Jesucristo o a la Virgen: el Creador, el Todopoderoso, el Mesías, el Salvador, la Purísima, la Inmaculada.

4.6. Los nombres abstractos personificados, utilizados alegóricamente: la Muerte, la Esperanza, el Mal.

4.7. Los nombres propios geográficos (continentes, países, ciudades, comarcas, mares, ríos, etc.): América, África, Italia, Canadá, Toledo, Lima, las Alpujarras, la Rioja (comarca), la Mancha(comarca), el Adriático, el Mediterráneo, el Orinoco, el Ebro, los Andes, el Himalaya. Como se ve en los ejemplos, determinados nombres propios geográficos van necesariamente acompañados de artículo, como ocurre con las comarcas, los mares, los ríos y las montañas. En otros casos, como ocurre con determinados países, el uso del artículo es opcional: Perú o el Perú. El artículo, en todos estos casos, debe escribirse con minúscula, porque no forma parte del nombre propio. Pero cuando el nombre oficial de un país, una comunidad autónoma, una provincia o una ciudad lleve incorporado el artículo, este debe escribirse con mayúscula: El Salvador, La Rioja (comunidad autónoma), Castilla-La Mancha (comunidad autónoma), La Pampa, La Habana, Las Palmas. Cuando el artículo forma parte del nombre propio no se realiza en la escritura la amalgama con las preposiciones de o a: Mi padre acaba de regresar de El Cairo (no del Cairo); Este verano iremos a El Salvador (no al Salvador).

Los nombres comunes genéricos que acompañan a los nombres propios geográficos (ciudad, río, mar, océano, sierra, cordillera, cabo, golfo, estrecho, etc.) deben escribirse con minúscula: la ciudad de Panamá, el río Ebro, la sierra de Gredos, la cordillera de los Andes, el cabo de Hornos. Solo si el nombre genérico forma parte del nombre propio, se escribe con mayúscula inicial:Ciudad Real, Río de la Plata, Sierra Nevada, los Picos de Europa. También se escriben con inicial mayúscula algunos de estos nombres genéricos cuando, por antonomasia, designan un lugar único y, por lo tanto, funcionan a modo de nombre propio. Estas antonomasias están lógicamente limitadas en su uso a la comunidad de hablantes que comparten una misma geografía, para los que la identificación de la referencia es inequívoca, como ocurre, por ejemplo, entre los chilenos, con la Cordillera (por la cordillera de los Andes) o, entre los españoles, con la Península (por el territorio peninsular español) o el Estrecho (por el estrecho de Gibraltar). El hecho de escribir Península Ibérica con mayúsculas se debe a que con esta expresión nos referimos a una entidad de carácter histórico-político, y no a un mero accidente geográfico.

4.8. Las designaciones que, por antonomasia, tienen algunos topónimos y que se usan como alternativa estilística a su nombre oficial: el Nuevo Mundo (por América), la Ciudad Eterna (porRoma).

4.9. Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de determinadas zonas geográficas, que generalmente abarcan distintos países, pero que se conciben como áreas geopolíticas con características comunes: Occidente, Oriente Medio, Cono Sur, Hispanoamérica, el Magreb.

4.10. Los nombres de vías y espacios urbanos. Al igual que en el caso de los nombres geográficos, solo el nombre propio debe ir escrito con mayúscula, y no los nombres comunes genéricos que acompañan a este, como calle, plaza, avenida, paseo, etc., que deben escribirse con minúscula: calle (de) Alcalá, calle Mayor, plaza de España, avenida de la Ilustración, paseo de Recoletos. Sin embargo, se escribirán en mayúscula los nombres genéricos de vías o espacios urbanos procedentes del inglés: Oxford Street, Quinta Avenida, Central Park, como es usual en esa lengua.

4.11. Los nombres de galaxias, constelaciones, estrellas, planetas y satélites: la Vía Láctea, la Osa Mayor, la Estrella Polar, Venus, Ganimedes. Las palabras Sol y Luna solo suelen escribirse con mayúscula inicial en textos científicos de temática astronómica, en los que designan los respectivos astros: «Entre la esfera de fuego y la de las estrellas fijas están situadas las esferas de los distintos planetas, empezando por la esfera de la Luna y, a continuación, las esferas de Mercurio, Venus, el Sol, Marte, Júpiter y Saturno» (Torroja Sistemas [Esp. 1981]); pero, excepto en este tipo de textos, se escriben normalmente con minúscula: El sol lucía esplendoroso esa mañana; Entra mucho sol por la ventana; Negros nubarrones ocultaron la luna por completo; Me pongo muy nervioso cuando hay luna llena. La palabra tierra se escribe con mayúscula cuando designa el planeta: «Dios le hizo ver las estrellas jamás vistas desde la Tierra» (Fuentes Naranjo [Méx. 1993]); pero con minúscula en el resto de sus acepciones: El avión tomó tierra; Esta tierra es muy fértil; He vuelto a la tierra de mis mayores.

4.12. Los nombres de los signos del Zodiaco: Aries, Géminis, Sagitario; también los nombres alternativos que aluden a la representación iconográfica de cada signo: Balanza (por Libra), Toro (porTauro), Carnero (por Aries), Gemelos (por Géminis), Cangrejo

(por Cáncer), Pez (por Piscis), Escorpión (por Escorpio), León (por Leo), Virgen (por Virgo). Se escriben con minúscula, en cambio, cuando dejan de ser nombres propios por designar, genéricamente, a las personas nacidas bajo cada signo: Raquel es sagitario; Los géminis son muy volubles.

4.13. Los nombres de los cuatro puntos cardinales (Norte, Sur, Este, Oeste) y de los puntos del horizonte (Noroeste, Sudeste, etc.), cuando nos referimos a ellos en su significado primario, como tales puntos, o cuando forman parte de un nombre propio: La brújula señala el Norte; La nave puso rumbo al Noroeste; Corea del Norte; la Cruz del Sur. También se escriben con mayúsculas los casos de Polo Norte y Polo Sur. Sin embargo, cuando los nombres de los puntos cardinales o de los puntos del horizonte están usados en sentidos derivados y se refieren a la orientación o la dirección correspondientes, se escribirán en minúscula: el sur de Europa, el noroeste de la ciudad, el viento norte. También se escribirán en minúscula estos puntos cuando estén usados en aposición: latitud norte, hemisferio sur, rumbo nornoroeste. En el caso de las líneas imaginarias, tanto de la esfera terrestre como celeste, se recomienda el uso de la minúscula: ecuador, eclíptica, trópico de Cáncer.

4.14. Los sustantivos y adjetivos que componen el nombre de entidades, organismos, departamentos o divisiones administrativas, edificios, monumentos, establecimientos públicos, partidos políticos, etc.: el Ministerio de Hacienda, la Casa Rosada, la Biblioteca Nacional, el Museo de Bellas Artes, la Real Academia de la Historia, el Instituto Caro y Cuervo, la Universidad Nacional Autónoma de México, la Facultad de Medicina, el Departamento de Recursos Humanos, el Área de Gestión Administrativa, la Torre de Pisa, el Teatro Real, el Café de los Artistas, el Partido Demócrata. También se escribe con mayúscula el término que en el uso corriente nombra de forma abreviada una determinada institución o edificio: la Nacional (por la Biblioteca Nacional)el Cervantes (por el Instituto Cervantes), la Complutense (por la Universidad Complutense), el Real (por el Teatro Real).

4.15. Los nombres de los libros sagrados y sus designaciones antonomásticas: la Biblia, el Corán, el Avesta, el Talmud, la(s) Sagrada(s) Escritura(s). También los nombres de los libros de la Biblia: Génesis, Levítico, Libro de los Reyes, Hechos de los Apóstoles.

4.16. Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de publicaciones periódicas o de colecciones: La Vanguardia, Nueva Revista de Filología Hispánica, Biblioteca de Autores Españoles.

4.17. La primera palabra del título de cualquier obra de creación (libros, películas, cuadros, esculturas, piezas musicales, programas de radio o televisión, etc.); el resto de las palabras que lo componen, salvo que se trate de nombres propios, deben escribirse con minúscula: Últimas tardes con Teresa, La vida es sueño, La lección de anatomía, El galo moribundo, Las cuatro estaciones, Las mañanas de la radio, Informe semanal. En el caso de los títulos abreviados con que se conocen comúnmente determinados textos literarios, el artículo que los acompaña debe escribirse con minúscula: el Quijote, el Lazarillo, la Celestina.

4.18. Los sustantivos y adjetivos que forman parte del nombre de documentos oficiales, como leyes o decretos, cuando se cita el nombre oficial completo: Real Decreto 125/1983 (pero el citado real decreto), Ley para la Ordenación General del Sistema Educativo (pero la ley de educación, la ley sálica, etc.). También se escriben con mayúscula los nombres de los documentos históricos:Edicto de Nantes, Declaración Universal de los Derechos Humanos.

4.19. Los nombres de festividades religiosas o civiles: Epifanía, Pentecostés, Navidad, Corpus, Día de la Constitución, Año Nuevo, Feria de Abril.

4.20. Las advocaciones de la Virgen: la Virgen de Guadalupe, la Virgen del Rocío. También las celebraciones o festividades a ellas dedicadas: el Rocío, el Pilar.

4.21. Los nombres de órdenes religiosas: el Carmelo, el Temple, la Merced. También se escribe con mayúscula la palabra Orden cuando acompaña al nombre propio: la Orden del Temple.

4.22. Los nombres de marcas comerciales. Las marcas comerciales son nombres propios, de forma que, utilizados específicamente para referirse a un producto de la marca, han de escribirse con mayúscula: Me gusta tanto el Cinzano como el Martini; Me he comprado un Seat; pero cuando estos nombres pasan a referirse no exclusivamente a un objeto de la marca en cuestión, sino a cualquier otro con características similares, se escriben con minúscula: Me aficioné al martini seco en mis años de estudiante (al vermú seco, de cualquier marca).

4.23. Las palabras que forman parte de la denominación oficial de premios, distinciones, certámenes y grandes acontecimientos culturales o deportivos: el Premio Cervantes, los Goya, la Gran Cruz de la Orden de Alfonso X el Sabio, la Bienal de Venecia, la Feria del Libro, los Juegos Olímpicos. Por lo que respecta a los premios, cuando nos referimos al objeto material que los representa o a la persona que los ha recibido, se utiliza la minúscula: Esa actriz ya tiene dos goyas; Ha colocado el óscar encima del televisor; Esta noche entrevistan al nobel de literatura de este año.

4.24. Los sustantivos y adjetivos que forman el nombre de disciplinas científicas, cuando nos referimos a ellas como materias de estudio, y especialmente en contextos académicos (nombres de asignaturas, cátedras, facultades, etc.) o curriculares: Soy licenciado en Biología; Me he matriculado en Arquitectura; El profesor de Cálculo Numérico es extraordinario. Fuera de los contextos antes señalados, se utiliza la minúscula: La medicina ha experimentado grandes avances en los últimos años; La psicología de los niños es muy complicada. Los nombres de asignaturas que no constituyen la denominación de una disciplina científica reciben el mismo tratamiento que si se tratase del título de un libro o de una conferencia, esto es, solo la primera palabra se escribe con mayúscula: Introducción al teatro breve del siglo xvii español, Historia de los sistemas filosóficos. También se escriben con mayúscula los sustantivos y adjetivos que dan nombre a cursos, congresos, seminarios, etc: 1.er Curso de Crítica Textual, XV Congreso Mundial de Neonatología, Seminario de Industrias de la Lengua.

4.25. La primera palabra del nombre latino de las especies vegetales y animales: Pimpinella anisum, Panthera leo (los nombres científicos latinos deben escribirse, además, en cursiva). Se escriben también con mayúscula los nombres de los grupos taxonómicos zoológicos y botánicos superiores al género, cuando se usan en aposición: orden Roedores, familia Leguminosas; pero estos mismos términos se escriben con minúscula cuando se usan como adjetivos o como nombres comunes: El castor es un mamífero roedor; Hemos tenido una buena cosecha de leguminosas.

4.26. Los nombres de edades y épocas históricas, cómputos cronológicos, acontecimientos históricos y movimientos religiosos, políticos o culturales: la Edad de los Metales, la Antigüedad, la Edad Media, la Hégira, el Cisma de Occidente, la Contrarreforma, la Primera Guerra Mundial, la Revolución de los Claveles, el Renacimiento. Igualmente se escriben con mayúscula los sustantivos que dan nombre a eras y períodos geológicos: Cuaternario, Mioceno, Pleistoceno, Jurásico. El adjetivo especificador que acompaña, en estos casos, a los sustantivos Revolución eImperio se escribe con minúscula: la Revolución francesa, el Imperio romano.

4.27. Determinados nombres comunes cuando, por antonomasia, designan una sola de las realidades de su misma clase: el Diluvio (referido al diluvio bíblico), la Reconquista (referida a la de los territorios ocupados por los musulmanes, llevada a cabo por los reinos cristianos peninsulares durante la Edad Media), el Muro (referido al que separaba en Berlín los sectores oriental y occidental).

4.28. Determinados nombres, cuando designan entidades o colectividades institucionales: la Universidad, el Estado, el Ejército, el Reino, la Marina, la Judicatura, el Gobierno. En muchos casos, esta mayúscula tiene una función diacrítica o diferenciadora, ya que permite distinguir entre acepciones distintas de una misma palabra: Iglesia (‘institución’) / iglesia (‘edificio’), Ejército(‘institución’) / ejército (‘conjunto de soldados’), Gobierno (‘conjunto de los ministros de un Estado’) / gobierno (‘acción de gobernar’). La mayúscula diacrítica afecta tanto al singular como al plural: «Europa es importante para los Gobiernos, pero sobre todo para los ciudadanos» (País [Esp.] 9.1.97).

4.29. Los nombres de conceptos religiosos como el Paraíso, el Infierno, el Purgatorio, etc., siempre que se usen en su sentido religioso originario, y no en usos derivados o metafóricos, pues, en ese caso, se escriben con minúscula: Aquella isla era un paraíso; La noche pasada fue un infierno.

4.30. En textos religiosos, suelen escribirse con mayúscula, en señal de respeto, los pronombres personales Tú, Ti, Sí, Vos, Él, Ella, referidos a Dios o a la Virgen.

4.31. Los títulos, cargos y nombres de dignidad, como rey, papa, duque, presidente, ministro, etc., que normalmente se escriben con minúscula, pueden aparecer en determinados casos escritos con mayúscula. Así, es frecuente, aunque no obligatorio, que estas palabras se escriban con mayúscula cuando se emplean referidas a una persona concreta, sin mención expresa de su nombre propio: El Rey inaugurará la nueva biblioteca; El Papa visitará la India en su próximo viaje. Por otra parte, por razones de respeto, los títulos de los miembros de la familia reinante en España suelen escribirse con mayúscula, aunque vayan seguidos del nombre propio de la persona que los posee, al igual que los tratamientos de don y doña a ellos referidos: el Rey Don Juan Carlos, el Príncipe Felipe, la Infanta Doña Cristina. También es costumbre particular de las leyes, decretos y documentos oficiales, por razones de solemnidad, escribir con mayúsculas las palabras de este tipo: el Rey de España, el Jefe del Estado, el Presidente del Gobierno, el Secretario de Estado de Comercio. Por último, es muy frecuente que los cargos de cierta categoría se escriban con mayúscula en el encabezamiento de las cartas dirigidas a las personas que los ocupan.

4.32. En textos de carácter publicitario, propagandístico o similar, es frecuente la aparición de mayúsculas no justificadas desde el punto de vista ortográfico, así como el fenómeno inverso, esto es, la aparición de minúsculas donde las normas prescriben la mayúscula. Estos usos expresivos o estilísticos, cuya finalidad es llamar la atención del receptor para asegurar así la eficacia del mensaje, no deben extenderse, en ningún caso, a otro tipo de escritos.

4.33. También es habitual que en textos pertenecientes a ámbitos particulares se escriban con mayúscula las palabras que designan conceptos de especial relevancia dentro de esos ámbitos. Así, por ejemplo, es normal ver escritos con mayúscula, en textos religiosos, palabras como Sacramento, Bautismo, Misa; o, en textos militares, las palabras Bandera o Patria. Estas mayúsculas, que no deben extenderse a la lengua general, obedecen únicamente a razones expresivas o de respeto.

5. Otros usos de las mayúsculas. Se escriben con mayúsculas los números romanos, algunas abreviaturas y algunos símbolos.

6. Casos en que no debe usarse la mayúscula inicial. Se escriben con minúscula inicial, salvo que la mayúscula venga exigida por la puntuación, las palabras siguientes:

6.1. Los nombres de los días de la semana, de los meses y de las estaciones del año: lunes, abril, verano. Solo se escriben con mayúscula cuando forman parte de fechas históricas, festividades o nombres propios: Primero de Mayo, Primavera de Praga, Viernes Santo, Hospital Doce de Octubre.

6.2. Los nombres de las notas musicales: do, re, mi, fa, sol, la, si.

6.3. Los nombres propios que se usan como nombres comunes. Es muy frecuente que determinados nombres propios acaben designando un género o una clase de objetos o personas. Esto ocurre en los casos siguientes:

a) Nombres propios de persona que pasan a designar genéricamente a quienes poseen el rasgo más característico o destacable del original: Mi tía Petra es una auténtica celestina; Siempre vas de quijote por la vida; Mi padre, de joven, era un donjuán.

b) Muchos objetos, aparatos, sistemas y productos que pasan a ser designados con el nombre propio de su inventor, de su descubridor, de su fabricante o de la persona que los popularizó o en honor de la cual se hicieron (zepelín, roentgen, braille, quevedos, rebeca, napoleón), o del lugar en que se producen o del que son originarios (cabrales, rioja, damasco, fez). Por el contrario, conservan la mayúscula inicial los nombres de los autores aplicados a sus obras.

c) Nombres de marcas comerciales, cuando no designan ya un objeto o un producto de la marca, sino, genéricamente, cualquier objeto o producto de características similares.

6.4. Los nombres comunes genéricos que acompañan a los nombres propios de lugar, sean geográficos o de espacios o vías urbanas.

6.5. Los nombres de los vientos, salvo que estén personificados en poemas o relatos mitológicos: céfiro, austro, bóreas, tramontana.

6.6. Los nombres de las religiones: catolicismo, budismo, islamismo, judaísmo.

6.7. Los nombres de tribus o pueblos y de lenguas, así como los gentilicios: el pueblo inca, los mayas, el español, los ingleses.

6.8. Los tratamientos (usted, señor, don, fray, san(to), sor, reverendo, etc.), salvo que se escriban en abreviatura, caso en que se escriben con mayúscula: Ud., Sr., D., Fr., Sto., Rvdo. Solo cuando, por tradición, se han formado acuñaciones que funcionan como nombres propios, se escribirán estos tratamientos en mayúscula: Fray Luis, referido a fray Luis de León; Sor Juana, referido a sor Juana Inés de la Cruz; Santa Teresa, referido a santa Teresa de Jesús.

6.9. Los títulos, cargos y nombres de dignidad como rey, papa, duque, presidente, ministro, etc., se escriben con minúscula cuando aparecen acompañados del nombre propio de la persona que los posee, o del lugar o ámbito al que corresponden (el rey Felipe IV, el papa Juan Pablo II, el presidente de Nicaragua, el ministro de Trabajo), o cuando están usados en sentido genérico (El papa, el rey, el duque están sujetos a morir, como lo está cualquier otro hombre). Existen casos, sin embargo, en que estas palabras pueden escribirse con mayúsculas.

Palabras intraducibles

En el artículo publicado por la trujimana titulado Somos lo que hablamos se mencionó brevemente en la introducción que existen muchas palabras intraducibles que no encuentran equivalente en otras lenguas. Se utilizó el ejemplo de  «schadenfreude», palabra de origen alemán, introducida en el vocabulario inglés, que se refiere a aquella persona que se alegra con las desgracias ajenas.

Pues bien, el joven inglés Alex Wain ya se había interesado mucho antes por estas curiosidades lingüísticas y ha elaborado y publicado recientemente en su página web So Bad So Good una interesante lista de palabras intraducibles al idioma inglés. Veamos unas cuantas:

Age-otori: término en japonés para decir que alguien perjudicó su aspecto cortándose el cabello.

Arigata-meiwaku: término en japonés para nombrar una situación en que una persona hizo por ti algo que no querías que hiciera, que intentaste evitar pero que, al hacerlo, terminaste debiéndole un favor y además, por convención social, incluso debiste agradecerle por lo que hizo.

Backpfeifengesicht: término en alemán para decir que un rostro necesita urgentemente un puñetazo.

Bakku-shan: término en japonés para decir que una chica está linda, pero solo hasta que la ves de frente.

Desenrascanço: término en portugués para decir que te liberaste de una situación problemática (el «zafarse» del español coloquial).

Forelsket: término en noruego que expresa la euforia sentida en el primer enamoramiento.

Gigil: término en filipino que expresa el impulso de pellizcar algo que es insoportablemente tierno.

Guaxi: en la China tradicional, un «guanxi» es aquella persona que da regalos a la gente, los lleva a cenar o les hace favores, pero también es una cualidad que puede cultivarse al pedir la devolución de un favor.

Ilunga: término en Tshiluba, una lengua del Congo, que habla de una persona dispuesta a perdonar cualquier abuso que se cometa en su contra una primera vez, tolerarlo en una segunda ocasión, pero nunca si se repite una tercera.

L’esprit de l’escalier: esta expresión francesa se refiere al ingenio de una persona para responder con agudeza y mordacidad… cuando ya es demasiado tarde.

Litost: en checo, esta palabra nombra el estado espiritual tormentoso que sobreviene cuando uno se percata de su propia miseria. En alguna de sus novelas Milan Kundera habla de este sentimiento.

Mamihlapinatapai: término en Yaghan, una lengua de Tierra del Fuego, que se refiere a esa mirada intraducible, inefable, entre dos personas que comparten un mismo deseo.

Manja: el comportamiento aniñado que a veces tienen algunas mujeres con sus parejas, esos mimos edulcorados que algunos encuentran nauseabundos, tienen en esta palabra malaya su designación.

Meraki: en griego moderno, hacer algo con amor y creatividad, poniendo el alma en ello.

Nunchi: palabra coreana que designa la capacidad de saber leer el estado emocional de otras personas.

Pena ajena: en español mexicano, la vergüenza que alguien siente cuando ve que otra persona es humillada.

Pochemuchka: término ruso para nombrar a una persona que hace muchas preguntas.

Schadenfreude: el placer, en alemán, por el dolor de otra persona.

Sgriob: en gaélico, la comezón que da en el labio superior justo después de beber un sorbo de whisky.

Taarradhin: similar en árabe al tutti contenti italiano, cuando un problema se soluciona de tal modo que deja satisfechos a todos los implicados.

Tatemae y Honne: dos palabras japonesas que expresan, respectivamente, lo que finges creer y lo que realmente crees.

Tingo: en pascuense, el lenguaje de la Isla de Pascua, tomar «prestados» objetos de la casa del vecino uno a uno hasta no dejar nada.

Waldeinsamkeit: en alemán, el sentimiento de estar solo en el bosque.

Yoko meshi: expresión en japonés que literalmente significa «comida que se come por los dos lados» pero, en sentido figurado, se refiere a la inquietud sentida cuando se habla en un idioma extranjero.

Se me vienen a la cabeza ahora mismo dos palabras intraducibles al idioma castellano que propongo a continuación como gancho para que entre todos podamos elaborar también nuestra propia lista:

La primera, una muy conocida, es la palabra “saudade”. Dice la Wikipedia que saudade «es un vocablo de difícil definición incorporado al español, empleado en portugués y también en lengua gallega, que expresa un sentimiento afectivo primario, próximo a la melancolía, estimulado por la distancia temporal o espacial a algo amado y que implica el deseo de resolver esa distancia.» Aquí, muchos lectores podrían interrumpirme y recordarme que “saudade”  podría fácilmente ser sustituida por  ”nostalgia” en la traducción. Aunque dejaré esto para otra entrada, en la que intentaré hacer un análisis más profundo sobre estas cuatro palabras, “nostalgia”, “saudade”, “morriña” y “homesickness”, les invito a que me vayan proponiendo soluciones y opiniones. Adelanto que no estoy de acuerdo con la posibilidad de hacer una traducción así.

La segunda es una palabra a la que he tenido un acceso privilegiado, gracias a la amistad que mantengo con un hablante de vasco en Mutriku, municipio ubicado en el extremo occidental del litoral guipuzcoano. Se trata de “galanixa”. Este vocablo es no solo   intraducible al español sino también al Euskera Batúa o vasco unificado. Mi amigo dice lo siguiente sobre ella: «Es la tontería que le entra a los críos cuando se les ríen las gracias… ya sabes, que se engorilan.»

Somos lo que hablamos

La doctora Lera Boroditsky, profesora de psicología en la Universidad de Standford, nos indicaba en uno de sus trabajos más recientes, How language shapes thought, que los idiomas que hablamos moldean nuestra forma de pensar y de comportarnos. Esto no quiere decir que si en nuestro idioma no disponemos de una palabra que describa un concepto determinado no vayamos a ser capaces de entender este vocablo en el momento en que sí exista en otro idioma, como alguna vez propuso el determinismo lingüístico de Benjamin Lee Worf. Por ejemplo, la palabra alemana «schadenfreude», que designa a alguien que disfruta con las desgracias ajenas, ha sido integrada en el vocabulario inglés, por no disponer este de una propia que la traduzca, y los hablantes que la introducen como nueva en sus expresiones no tienen dificultades para comprender su significado. Del mismo modo, y siguiendo con el mismo ejemplo, algunos entornos lingüísticos de las zonas amazónicas del continente americano o algunas regiones del continente asiático no disponen de tiempos verbales en su gramática aunque sus hablantes los identifican y comprenden en otras sin dificultad.

Sin embargo, y limando las más extremas posiciones de Worf, investigaciones recientes han demostrado que aquellos que utilizan una lengua piensan de forma muy diferente a los que utilizan otra, y que definitivamente la lengua que hablamos puede moldear o dar forma a nuestra percepción del entorno, el tiempo, el género propio o a nuestra orientación en el espacio. Digamos que el dilema de que es lo que da forma a que (What shapes what?) se resolvería según Lera afirmando que ambos, el lenguaje y/o el pensamiento, de modo que el lenguaje, igual que la cultura o el pensamiento, desempeña también un importante rol en los procesos cognitivos y de cosntrucción de la realidad. La pregunta es si quienes hablan gallego, español, inglés, ruso, indonesio o turco ponen atención, entienden y recuerdan sus experiencias de forma diferente simplemente porque hablan un idioma distinto. Pongamos un ejemplo: en inglés, los eventos son descritos en términos de agentes haciendo cosas: «John rompió el florero», incluso para describir accidentes. Los que hablan español o japonés sin embargo dirán: «se rompió el florero». Estas diferencias, a la hora de describir los eventos, influyen en los procesos cognitivos así entre hablantes anglosajones se puede distinguir una destacada facilidad para memorizar nombres de personas que hayan sido protagonistas en eventos del pasado, en comparación con los recuerdos de un hablante latino, que tienden a ser menos precisos en cuanto al agente y más precisos en cuanto al contexto.

Los estudios que mejor explican esta influencia quizás sean los que se han llevado a cabo con personas bilingües. Se ha visto que estas piensan, reflexionan o viven su realidad de forma diferente en función de la lengua que utilizan en cada momento.

Llegados a este punto, me gustaría sustituir con una experiencia personal el ejemplo que proporciona la profesora Boroditsky para explicar algunos resultados de experimentos realizados con hablantes bilingües. La psicología social con Geert Hofstede ya nos había mostrado diferentes grados de gregarismo y la relación entre el individuo y el grupo en las distintas culturas del planeta. En su publicación Culturas y consecuencias: el software de la mente afirmaba que «el individualismo representa a culturas en las que los vínculos entre los individuos son laxos y se espera que cada cual cuide sólo de sí mismo y de su familia. De forma opuesta, el colectivismo presenta a culturas en las que las personas desde que nacen se integran en endogrupos fuertes y cohesivos, que a lo largo de su vida les dan protección a cambio de lealtad incondicional.» Según los datos de Hofstede, cinco países representarían hoy un individualismo extremo: EEUU, Australia, Canadá, Inglaterra y Holanda y otros cinco representarían un colectivismo extremo: Turquía, Grecia, África, Ecuador y Guatemala.

Para establecer estas diferencias culturales la psicología social se ha detenido en diferentes variables para el estudio como la ideología, valores y conducta social o la representación social del yo. Por ejemplo, la percepción de uno mismo en culturas individualistas está centrada en atributos internos, estables y abstractos, en cambio, en culturas más colectivistas, se centra en situaciones específicas y contextuales. O, la explicación de la conducta propia en contextos individualistas es explicada como consecuencia de rasgos personales internos, explicándose a partir de roles y deberes en contextos más gregarios; las personas en estos son más sensibles al contexto social.

Pero si nos centramos en las diferencias ideológicas, y es aquí donde la aportación de mi experiencia personal, por haber residido en Inglaterra varios años, puede servir como ejemplo, nos encontramos con que en países como este los intereses individuales priman sobre los colectivos, al contrario que en España, mi país de origen, donde los intereses colectivos suelen primar sobre los individuales. A este respecto, mis valoraciones y simpatías de tipo ideológico cambian en función de si estoy hablando una lengua u otra, independientemente de si la estoy hablando en el propio entorno de la lengua o no. Quiero decir, cuando pienso, escribo o me comunico en inglés en España, me resulta más fácil empatizar con corrientes ideológicas que priman los intereses individuales y cuando utilizo castellano suelo ser más empática a otras ideologías que favorecen la primacía de los intereses colectivos.  Más aun, el hecho de utilizar la lengua española puede favorecer la comprensión de determinados fenómenos sociales, como por ejemplo que en España, la fractura social en la percepción ideológica de la estructura de clases tradicional sobreviene mucho más acusada que en Inglaterra y consecuentemente la representación política o estructura de partidos en ambos países deviene diferente.

Idiomas en peligro de extinción

Google es sensible a diversidad lingüística del planeta. Varios expertos que aceleran la puesta en marcha de un ambicioso proyecto llamado Endangered Languages Project, impulsado por este coloso del mundo virtual, afirman que más de tres mil lenguas se encuentran al borde de la desaparición o ya desaparecidas. Estos afirman que solo un 50% de las más de 7000 lenguas habladas en la actualidad podrían desaparecer de aquí al año 2100 y se han puesto manos a la obra para evitar una catástrofe lingüística. Como hace poco leí en un artículo publicado en la web Pijamasurf, de las lenguas, al igual que de cualquier otro organismo vivo, podría decirse que nacen, se reproducen y mueren.

La salud en general, y la salud lingüística en particular, son conceptos que se han puesto de moda últimamente. La salud en general es un concepto cultural que adopta diferentes significados en función de la época histórica en la que se piense, de hecho, muchas veces se utiliza como excusa para que ciertas estructuras socio-económicas no «enfermen». Por ejemplo, podríamos llegar a pensar, si somos maliciosas, y como siempre, que a las sociedades modernas industrializadas les interesa un concepto de salud específico que, a través de la máquina publicitaria de los medios de comunicación, promueva un «comportamiento jogging y All Brand» en los individuos para que estos se mantengan con sus cualidades físicas al cien por cien y no causen daños económicos al sistema de producción con bajas médicas, depresiones, dolores de espalda etc.

Más aun, si hablamos de salud mental, el contexto cultural llegaría a hacer mucho daño en determinadas épocas en las que, como por ejemplo a la homosexualidad, se la catalogaba como trastorno psiquiátrico. Pero, por otro lado, sería injusto olvidar que la longevidad y la inmortalidad siempre han obsesionado y preocupado a un ser humano resistente a la idea de cambio e incapaz de aceptar el proceso de la muerte como algo natural. Entonces, ¿que acontece con la salud lingüística?, ¿podemos evitar la muerte o transformación de las lenguas? ¿es la transformación o adaptación de estas síntoma de su salud lingüística?. Antiguamente, en algunos casos, eran los factores geográficos los que ayudaban a mantener las lenguas intactas, únicamente empáticas a su entorno natural o a las necesidades culturales, pero escasamente en contacto con otros entornos lingüísticos, como bien pudo haber sido el caso del idioma vasco o el gallego, preservados predominantemente en zonas rurales y de más difícil acceso. ¿Cual hubiera sido la evolución del idioma vasco, por ejemplo, de no haber coincidido en el ámbito de la lengua castellana? Y el idioma gallego, ¿hubiera sobrevivido de no haber experimentado cambios y variaciones lingüísticas al estar en permanente contacto con el idioma castellano? Cuando el estado moderno hace su aparición en la historia, las fronteras políticas frenaron con «éxito», y en los casos de naciones sin estado provocaron con «éxito», la disolución de unas lenguas en otras. Y hoy en día, queda aún por verificar como nos afectarán lingüísticamente los grandes cambios culturales a los que estamos sujetos en el nuevo escenario de la llamada globalización y los nuevos mecanismos de comunicación desarrollados en Internet, donde precisamente Google es el gran protagonista.

English Prime

Recuerdo hace unos años, con sed de lectura, buscar en una conocida librería de una histórica ciudad española algún libro que me pudiese hablar acerca de antropología y lenguaje. En concreto, llevaba en papel escrito el nombre de un autor que había encontrado a través de internet y algunas referencias sobre su obra. La mujer que me atendió, cuando comprobó en su ordenador los datos que yo le mostraba, pegó un bote y exclamó que aquel autor era un esotérico, que bueno, que podría, aun así, encontrar algún libro suyo en la estantería de la esquina, la de asuntos innombrables, justo aquella que se situaba detrás del mostrador, el mejor lugar para no pasar desapercibida. No di importancia a aquel asunto más que de forma anecdótica, quizás porque algunas experiencias pasadas me habían enseñado ya que «lo esotérico» es cosa difícil de acotar y definir y es ahora, al pensar aquel momento, cuando descubro que, aún sin conocer al “esotérico” autor, éste ya intentaba advertirme: «You need the <is of identity> to describe conspiracy theories. Korzybski would say that proves that illusions, delusions, and “mental” illnesses require the “is” to perpetuate them. (He often said, <Isness is an illness>.)»

Este hombre que me hablaba sin que yo lo supiera se llamaba Robert Anton Wilson (RAW) y por aquel entonces escribía ya su último libro Email to the Universe y moría dos años más tarde en Nueva York, después de una intensa vida de descubrimientos y sorpresas, una de ellas la semántica general propuesta por Alfred Korbzyski en su obra Science and Sanity (1933), que dará origen al movimiento English Prime (E-Prime), pocos años después de su muerte en 1950. El E-Prime es una “versión” del inglés que excluye todas las formas del verbo «to be» cuando denota identidad. Así, esta «versión» E-Prime, es más hábil para comunicar la experiencia del hablante sin hacer juicios de valor, de forma que es difícil tanto para el escritor como para el lector confundir «opinión» con «hechos objetivos».

Teniendo en cuenta la complejidad de los temas que se plantean a la hora de hablar de semántica lingüística y otras disciplinas he preferido copiar íntegro el artículo «Hacia la comprensión del E-Prime» de RAW para no arriesgarme a meter la pata y para favorecer a los lectores y lectoras la máxima comprensión:

«El E-Prime, o la abolición de todas las formas del verbo “ser”, tiene su origen en el campo de la semántica general, tal y como fue presentada por Alfred Korzybski en su libro Science and Sanity (1933).

Korzybski señaló las trampas asociadas a, y producidas por, los dos usos de “ser”: identidad y predicación. Su alumno D. David Bourland Jr., observó que, aun las personas muy conscientes de la lingüística, no parecen ser capaces de evitar los usos predicativos y de identidad de “ser”. Bourland abrió una brecha al demostrar que se puede hablar y escribir prescindiendo de las formas de “ser”, llamando este subconjunto del idioma inglés E-Prime. Muchos han insistido en el uso del E-Prime en la redacción de documentos científicos y técnicos. El doctor Kellogg es el principal exponente de esta actividad. El doctor Albert Ellis ha reescrito cinco de sus libros en E-Prime, en colaboración con el doctor Robert H. Moore, para mejorar su claridad y cosechar los beneficios epistemológicos de esta revisión lingüística. Korzybski afirmaba que todo humano debería tomar clases de semántica general a partir de la escuela primaria, a modo de “higiene semántica” contra las formas más frecuentes del error lógico, distorsión emocional y “pensamiento demoníaco”. El E-Prime ofrece una sencilla técnica de entrenamiento para adquirir una higiene semántica tal.

Para entender el E-Prime, considere el cerebro humano como un ordenador. (Observe que no digo que el cerebro “es” un ordenador). Como dice la primera ley de los ordenadores, BASURA ENTRA, BASURA SALE (BABA, para resumir). Un software incorrecto garantiza respuestas incorrectas. Recíprocamente, hallar el software correcto puede resolver “milagrosamente” problemas que parecieran insolubles con anterioridad.

Parece que el principal software utilizado por el cerebro humano consiste, en general, de palabras, metáforas, metáforas enmascaradas y estructuras lingüísticas. La hipótesis de Sapir-Whorf-Korzybski en antropología, sostiene que un cambio en el lenguaje puede alterar nuestra percepción del cosmos. Una revisión de la estructura del lenguaje, en particular, puede alterar el cerebro tan dramáticamente como un psicotrópico. En nuestra metáfora, si cambiamos el software, el ordenador opera de modo distinto.

Considere la siguiente lista de proposiciones, donde el castellano normal alterna con el castellano del E-Prime:

1A. El electrón es una onda.
1B. El electrón se ve como una onda cuando se lo mide con el instrumento -l.

2A. El electrón es una partícula.
2B. El electrón se ve como una partícula cuando se lo mide con el instrumento -2.

3A. John es apático e infeliz.
3B. John se ve apático e infeliz en la oficina.

4A. John es radiante y alegre.
4B. John se ve radiante y alegre de vacaciones en la playa.

5A. Éste es el cuchillo que el primer hombre usó para apuñalar al segundo hombre.
5B. Parece que el primer hombre apuñaló al segundo hombre con lo que para mí, se veía como un cuchillo.

6A. El coche involucrado en el atropellamiento fue un Ford azul.
6B. Creo recordar el coche involucrado en el atropellamiento como un Ford azul.

7A. Es una idea fascista.
7B. Me parece una idea fascista.

8A. Beethoven es mejor que Mozart.
8B. En mi actual estado mixto de educación musical e ignorancia, Beethoven me parece mejor que Mozart.

9A. Es una película sexista.
9B. Me parece una película sexista.

10A. El feto es una persona.
10B. En mi sistema de metafísica, clasifico el feto como una persona.

Todas las afirmaciones del tipo “A” (castellano normal) asumen implícita o explícitamente la visión medieval llamada “esencialismo aristotélico” o “realismo ingenuo”. En otras palabras, asumen un mundo construido de entidades-fijas, con “esencias” interiores o espectros -“fantasmas en la máquina”. Las del tipo “B” (E-Prime) reescriben estas frases de una manera isomorfa a la ciencia moderna, aboliendo primero el “es” de la esencia aristotélica y reformulando cada observación en términos de señales recibidas e interpretadas por un cuerpo (o instrumento) moviéndose en el espacio-tiempo.

La relatividad, la mecánica cuántica, grandes secciones de la física general, la psicología perceptiva, la sociología, la lingüística, la matemática moderna, la antropología, la etología y muchas otras ciencias, cobran perfecto sentido cuando se las trata con el software del E-prime. Todas estas ciencias generan paradojas, algunas al borde del “sin sentido” o la “incoherencia”, si se intenta llevarlas de nuevo hacia atrás, al software del castellano normal.

Concretamente, “el electrón es una onda” utiliza el “es” aristotélico y nos conduce a la noción falsa a la experiencia de que podemos conocer la “esencia” interior del electrón. “el electrón se ve como una onda cuando se lo mide con el instrumento -1” informa lo que realmente ocurrió en el continuo espacio-temporal a saber, que el electrón medido por un cierto instrumento se comporta de una cierta manera.

De modo similar, “el electrón es una partícula” contiene el software aristotélico medieval, pero “el electrón se ve como una partícula cuando se lo mide con el instrumento -2” contiene el software científico moderno. Una vez más, el software determina si imponemos un filtro medieval o moderno a nuestro túnel de realidad.

Observe que “el electrón es una onda” y “el electrón es una partícula” se contradicen, y comienza el insidioso proceso mediante el cual nos movemos gradualmente desde la paradoja al sinsentido, y de aquí a la incoherencia. Por otro lado, las modernas declaraciones científicas “el electrón se ve como una onda cuando se lo mide de una manera” y “el electrón se ve como una partícula cuando se lo mide de otra manera” no se contradicen, sino que se complementan (el principio de la complementariedad de Bohr, que explicó esto y revolucionó la física, habría parecido evidente a todos y no sólo a una persona de su genio, si los físicos hubieran escrito en E-Prime desde el principio…).

Al revisar nuestro próximo par, “John es apático e infeliz” frente a “John es radiante y alegre”, vemos de nuevo cómo el software medieval crea enigmas metafísicos y contradicciones totalmente imaginarias. Al hacer funcionales estas afirmaciones; ya que los físicos, a partir de Bohr, han aprendido a funcionalizar; encontramos que las transcripciones no contienen ninguna contradicción, e incluso nos dan una pista acerca de los factores que hacen variar el humor de John. (Vuelve atrás si olvidaste las transcripciones.)

“El primer hombre apuñaló al segundo con un cuchillo” no contiene el “es” de identidad pero, no obstante, contiene el software aristotélico. Las transcripciones al E-Prime no sólo hacen funcionales los datos, sino que pueden encajar mejor los hechos -si el incidente ocurrió en una clase de psicología, donde este experimento se lleva a cabo a menudo. (El primer hombre “apuñala” o gesticula puñaladas hacia el segundo hombre con un plátano, pero muchos estudiantes, condicionados por el software aristotélico, “ven” un cuchillo. No necesitas tomar drogas para alucinar; un lenguaje inadecuado puede llenar tu mundo de fantasmas y espectros de muchos tipos.)

El lector/a puede emplear su propio ingenio para analizar cómo la “es-idad” crea túneles de realidad falsos a la experiencia en los restantes ejemplos y cómo el E-Prime nos devuelve a lo científico, operacional, existencial, fenomenológico -a lo que los humanos y sus instrumentos se dedican en el espacio-tiempo, cuando generan observaciones, percepciones, pensamientos, deducciones y las Teorías Generales.

Me he dado cuenta que, en ciertas ocasiones, cuando me hallo confundido por un problema en ciencia, en “filosofía”, o en la vida cotidiana, llego a su inmediata compresión apuntando lo que sé acerca del enigma en estricto E-Prime. A menudo, las soluciones aparecen enseguida –tal y como ocurre cuando quita el software “malo” y coloca el software “correcto” en su PC. En otros casos, consigo al menos una visión de por qué el problema permanece insoluble, y donde y cómo la ciencia futura podría hacer para encontrar una respuesta. (Esto ha contribuido, en gran medida, a mi siempre creciente agnosticismo con respecto a los problemas políticos, ideológicos y religiosos que generan aún la mayor pasión en este planeta primitivo).

Cuando una proposición resiste todos los esfuerzos de reescritura en una forma consistente con lo que llamamosE-Prime, muchos la consideran “sin sentido”. Korzybski, Wittgenstein, los positivista lógicos y (a su modo) Niels Bohr sostuvieron este punto de vista. Coincido con su veredicto (qué condena el 99 por ciento de la teología y 99.999999 por ciento de la metafísica a la categoría de Ruido en lugar de Significado) -pero debemos dejar este asunto para otro artículo. Por ahora, basta señalar que los que fervorosamente creen proposiciones aristotélicas tales como “un pedazo de pan, bendecido por un sacerdote, es una persona (que murió hace dos mil años)”, “la bandera es un ser viviente” o “el feto es un ser humano” parecen, en general, no estar en su sano juicio con respecto a las normas científicas del siglo XX.»

¿Es posible llegar a ser un buen traductor?

“Fantasía Onírica” de Fernando Tomero Bravo

Hoy he descubierto este interesante artículo sobre el arte y oficio de la traducción. Se recomienda su lectura si se busca por un lado, cierta comprensión acerca del rol del traductor en la multiculturalidad y por otro, alimento y energía o aliento e incentivo para seguir adelante con las tareas diarias:

«El apasionante mundo del traductor»

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